Declarada ya, la emergencia nacional por contingencia sanitaria derivadas del COVID19, el gobierno mexicano suspende todas aquellas "actividades no esenciales", es decir, todas aquellas acciones en las que el individuo no tenga una obligación por la cual estar en la calle cómo, paseos y actividades recreativas, de la misma forma - y aunque ya se habían suspendido - todas las actividades académicas y demás.
¿Que nos espera? Bueno, pues ya muchos lo empezamos a sentir desde mediados del mes de marzo, donde fueron suspendidas diversas actividades, sobretodo las académicas, cabe mencionar que los gobiernos locales ya se habían tomado medidas previas ante la contingencia por lo cual se ha reducido paulatinamente las actividades sociales y económicas en la ciudad, por consiguiente los que trabajamos de manera informal empezaremos a dejar de tener ingresos, de esto no culpo a nadie, pues es mi decisión dedicarme a prestar un servicio de manera informal.
Algo que me hace reflexionar es sobre la necesidad urgente de tener instituciones fuertes y lejos de tenerlas, la actual administración se ha encargado de desmantelar y/o desacreditar no solo las instituciones publicas, sino todas aquellas no gubernamentales con las que no este de acuerdo el Presidente.
Principalmente hay una institución que dejó de funcionar a principios de años: El Seguro Popular, ya había hablado un poco del tema en el siguiente enlace. t.ly/mmPNj
Hoy más que nunca necesitaremos instituciones de salud fuertes, sin embargo y sumado a lo anterior, desde el año pasado en el país se ha batallado por el terrible desabasto de medicamentos. Hay una situación que puede agravar la problemática del país, pues ya desde el año pasado la expectativa de crecimiento económico, inversión extranjera y las pésimas políticas publicas que ha tomado el actual gobierno puede llevarnos ahora sí, al despeñadero.
El año pasado ante una caída en la recaudación fiscal, el gobierno echó mano del fondo de estabilización económica y paralelamente, se otorgaron 250 mil millones de pesos en programas sociales. Digo, si el país tuviera una economía fuerte estaría de acuerdo, si el mexicano fuera productivo estaría de acuerdo, pero no es así, nuestra economía siempre ha estado comprometida y en lugar de invertir en instituciones fuertes para hacerle llegar todos los servicios gratuitos a las personas, esta sucediendo lo contrario al dar becas, pensiones y demás programas electoreros.
Espero, honestamente, que estos tiempos pasen pronto y que logremos salir a flote por lo menos en 30 días.
Y bueno, hay que reflexionar sobre los trabajos informales. ¿Merece la pena trabajar de manera informal?








